Plaza de Cibeles

Al contar con un tiempo para visitar Madrid, hay ciertos puntos que no debemos perdernos. Ciertos museos o plazas representativas y únicas que harán de nuestra estancia en la capital española algo inolvidable.

Uno de estos lugares es sin duda la plaza de La Cibeles. Esta monumental fuente se ha convertido en un auténtico ícono madrileño. Localizada en el centro neurálgico de la ciudad, muestra a Cibeles, la diosa griega de la fertilidad y la naturaleza sosteniendo un cetro y una llave, mientras dos leones la jalan en su carruaje. El tiro de leones salvajes simboliza el poder que la diosa tiene sobre la naturaleza.

Esta fuente fue diseñada y esculpida en 1782 por Ventura Rodríguez, y originalmente estaba ubicada en las afueras del Museo del Prado de frente a la fuente de Neptuno. Se dice que la fuente de este emplazamiento original se remonta a los tiempos del dominio moro de la ciudad, cuando proveía de agua a la población local, pero en el siglo 19, se movió al centro de la plaza donde se la encuentra hoy día, y se le agregaron otros detalles decorativos.

El Real Madrid ha adoptado de forma no oficial esta fuente. Se utiliza como punto de encuentro para sus fanáticos para festejar sus triunfos, y en estos festejos, también podemos encontrar a los propios jugadores, cuando el equipo gana alguna competencia nacional o internacional.

Este hermoso ejemplo del paisaje urbano que podemos admirar cuando ya se ha rentado un apartamento para alojarse en Madrid, se encuentra en la encrucijada de dos caminos principales: desde el norte está el Paseo del Prado, que se convierte en el Paseo de Recoletos después de la plaza, y de oeste a este está la Callé Alcalá.

En cada una de las cuatro esquinas de este maravilloso monumento, se encuentran edificaciones interesantes, también protagonistas del paisaje madrileño. El Palacio de Buenavista, construido en 1977 y que en la actualidad alberga al Cuartel General del Ejército; el Palacio de Linares, construido en 1877 y que en la actualidad es la sede de la organización Casa de América, y que además es protagonista de diversas historias de fantasmas y aparecidos; en la esquina suroeste está el Banco de España, ubicado en un edificio magnífico cuya construcción se inició en 1884; finalmente, de la cuarta esquina, uno de los más bellos edificios de esta ciudad: el Palacio de Comunicaciones, cuya construcción finalizó en el año de 1917, y que desde el año 2007 es la sede del Ayuntamiento de Madrid, y que además, desde el año 2011, se denomina oficialmente, Palacio de la Cibeles.

Admirando el paisaje urbano en Madrid

No hay nada mejor para conocer una ciudad que recorrerla de pies a cabeza. Observar atentamente los paisajes urbanos, llenarnos los ojos con la belleza que puede ofrecer. En el caso de Madrid, esto no podría ser más cierto.

Si partimos de la idea de que estamos hablando de la capital española, una de las más importantes ciudades europeas, y por supuesto, la residencia de numerosos sitios culturales, económicos y lúdicos, no nos quedan dudas respecto a la belleza de su paisaje urbano.

Para poder disfrutar adecuadamente de un fin de semana, estancia corta o vacaciones en esta ciudad, nuestra recomendación es alquilar un apartamento de diseño, cómodo y vanguardista, localizado en pleno centro de la ciudad. De esta forma, contando con una gran comodidad, podremos darnos el lujo de ir por toda la ciudad sabiendo que contamos con un alojamiento que nos hace sentir como en casa.

Una vez saldado ese asunto, no nos queda más que darnos un clavado y recorrer la ciudad palmo a palmo.

Recordemos que la larga historia de Madrid, sus idas y venidas, gobiernos diferentes y otros aspectos de su devenir histórico, le han dado a la ciudad un encanto específico proveniente de los distintos estilos arquitectónicos que la visten. En estos estilos no sólo se puede observar la influencia de la historia, sino también de los países vecinos y de las vanguardias artísticas europeas tanto de siglos anteriores como del presente.

Un tour inicial para disfrutar del paisaje urbano madrileño sin duda puede partir de la Puerta del Sol. Si tomamos en cuenta que este punto es una de las plazas más conocidas de la ciudad, y que está a pocos metros de otros sitios tradicionales, como la Plaza Mayor, entendemos porqué puede ser un buen punto de partida. En cuanto a la Plaza Mayor, es un auténtico placer caminar por este antiguo emplazamiento que data del siglo XVII.

Ahora bien, si lo que realmente deseamos es imbuirnos del bullicio de una gran ciudad, lo que debemos hacer es dirigirnos a la Gran Vía. En esta calle, la más famosa y conocida de todo Madrid, encontraremos cines, teatros, bares, restaurantes… todo lo que un turista gourmet o un turista sofisticado pudiese desear. No en vano se dice que ésta es la calle que nunca duerme.

Ahora, si lo que queremos es un sitio más familiar pero completamente céntrico y que nos permita gozar de lo mejor de la ciudad pero con más tranquilidad, podremos dirigirnos a El Retiro, el parque más reconocido de la ciudad y un punto de encuentro tradicional para acudir con los pequeños.

Las opciones del paisaje urbano madrileño no terminan con estas breves alternativas presentadas. Podemos recorrer la Plaza de la Cibeles, la Puerta de Alcalá, el Palacio Real, la Catedral de la Almudena, o yendo más hacia algo moderno, las Cuatro Torres (edificios que en la actualidad constituyen los rascacielos más elevados del continente europeo).